Deseos… By Elena Ar.

Se presentaba un sábado como otro cualquiera, día de limpieza, de intentar leer y relajarse. Pero no esperaba la llamada que lo cambiaría todo, su mejor amiga proponiendo un plan alocado, como todos los que proponía, era una loquita adorable.

aa

Al final, iban a ir de tiendas y cena, luego lo más seguro es que se fueran a tomar algo.

aa

Hizo todo lo que pudo durante la mañana y se preparó para la tarde. Seguro que luego volvían y se prepararían para la noche.

aa

Pasaron una tarde fantástica juntas y llegada la noche, se puso un conjunto que se había comprado nuevo, era negro con unas rositas rojas bordadas y una braguita que por detrás era semi transparente. Cuando se lo compró la hizo sentir bien, deseable, ingobernable. Se acabó por poner unos tejanos ajustados y un top lila de tirantes que le realzaba el escote. Se llevaría una chaquetilla por si refrescaba pues era octubre, pero lo cierto es que aún hacía calorcillo.

aa

Se fueron a cenar y de ahí, al pub donde tomarían algo. 

aa

Una vez en en el pub empezó a notar unas cosquillas en la nuca, sin duda alguna, alguien estaba mirándola, sin embargo no conseguía ver quién era. Era muy sensible a notar esas cosas.

aa

Y por fin, logró ver a quién la miraba, unos ojos marrones la observaban intensamente, cuando conectaron visualmente notó que se le paraba el corazón, era como si lo conociera, como si fuese alguien que le pertenecía, era suya y él era suyo. «¿Que coñe estoy pensando? » ¿Desde cuándo ella pensaba esas cursiladas? Eran más las tonterías que decía Brenda, su amiga, que creía en el karma y reencarnaciones y esas cosas.

aa

Dejó de mirar al hombre y bebió de su vaso y puso atención a lo que le explicaba Bren que le estaba contando su viaje a Italia, sin embargo, no se podía quitar de la mente esos ojos penetrantes. La instaban a girarse y buscar a su dueño. «¡No!».  No lo haría, no dejaría que su libido mandase en su cuerpo. «Mierda» se estaba girando sin ser consciente que lo hacía, pero esa corriente que le bajaba por la espalda la hacían sentir que debía voltearse, que ahí estaba su destino. «¡Bah!» ya estaba otra vez con las tonterías. 

aa

La verdad es que el hombre era atractivo, ancho de espaldas, unas piernas fuertes, «para que pueda aguantarte si te empotra», susurró una voz en su cabeza. «Unos brazos anchos, para lo mismo» volvió a susurrar esa voz molesta. «Una cara seria con esos ojos penetrantes, unos labios que te llaman a ser besados, muy, muy besados» otra vez la voz. «Una mandíbula cuadrada, para pasear la lengua a gusto… ¡Basta!» esa voz cada vez era más molesta, pero ella se estaba empezando a excitar.

aa

¿Por qué era tan mirón? ¿Que tenía ella que le llamase tanto la atención? Era una mujer normal, pelo castaño, ojos de color miel. Unos quilillos de más, «pero es que los dónuts están tan buenos».

aa

Al final, se rindió y se giró un poco en la silla, él seguía mirándola. No lo entendía. Tampoco se enteraba de nada de lo que le contaba su amiga. El hombre le sonrió, «¡será cabrón!». Esa sonrisa le había producido un escalofrío por el cuerpo. Se ladeó un poco más  y él la saludó con la cabeza. «¡Será condenado! ¿Cómo se atreve?» No se conocían de nada, pero ella seguía sintiendo esas cosquillas. «¡Mierda!» se estaba poniendo cachonda con la tontería de las miradas y a la tonto, se armó de valor y le dijo a su amiga que se acercaba a la barra a por otra bebida. 

aa

Ella, por su parte, fue directa al encuentro de este manteniéndole la mirada, si él no la retiraba; ella no sería menos. « ¡Ja! A ver qué se piensa», se colocó a su lado y él se giró completamente para seguir mirándola. La mujer lo miró a los ojos y él la tomó de la mano llevándosela dirección a la salida. 

aa

La protagonista de esta historia no pensó en nada más. Ya le enviaría un mensaje a su amiga… 

aa

Al salir, él paró en seco, la miró a los ojos y le cogió la cara con las manos para besarla. Y ahí ella casi combustionó, se puso húmeda al instante. Se agarró a sus hombros y no fue consciente de que le permitió el acceso a su boca, dejó escapar un gemido. La soltó bruscamente y fueron hacía un hotel que había enfrente. Pidieron una habitación y en el ascensor siguieron besándose, no podían dejar de tocarse, era como si sus cuerpos se reconociesen. Al llegar a la puerta y traspasarla, él la agarró en volandas y apretándola contra la pared la besó. Ella le acarició los hombros, Dios la hacía sentir tan bien. 

aa

Él la llevó hacía la cama y la dejó suavemente sin dejar de besarla, y empezó a acariciarla por todo el cuerpo, despertando un deseo que ella misma no sabía que podía sentir. La mujer no se quedó atrás y le quitó la camiseta, abandonando sus labios por solo un momento. Enseguida, volvió a su boca que la quemaba. 

aa

Ambos se desprendieron de las ropas quedando desnudos… 

aa

Aquel hombre abandonó sus labios para depositar suaves besos por su cuello, bajando hacía los pechos mientras la lengua trazaba un rastro de fuego. Agarró sus pechos y empezó a chupar uno de los femeninos pezones. 

aa

Dios qué gusto le estaba dando, a ella le encantaba que le chuparan los pechos. El susodicho dejó ese seno para darle al otro el mismo trato. Le estaba poniendo la piel de gallina, se notaba tan sensible. Ella le acariciaba la cabeza y los pectorales y lo tumbó de golpe. Y empezó a besar su pecho y bajó por su abdomen hasta llegar a su erección que ya estaba bien dura. La lamió en toda su largura, y rozó la  punta con la lengua. 

aa

Él soltó un gemido que a ella la puso aún más caliente. Le chupó los testículos a base de suaves lametones que provocaron que el glande goteara y ella, recogió esas gotas que le supieron a miel. 

aa

Él estaba tan excitado que la cogió en volandas y la puso contra el colchón, bajó hasta su coño y empezó a chupar lentamente, a ella se le retorcieron hasta los dedos de los pies. La llevó a un orgasmo potente y brutal que la dejó conmocionada. Poco a poco fue subiendo por su estómago hasta volver a besarla y lentamente la penetró. 

aa

Y ella, oh, ella se sintió plena, fusionada con ese hombre. Nunca había sentido una sensación así con nadie… 

aa

aa

Categories: Colaboradores Eventuales

2 Comments so far:

  1. Anónimo dice:

    Es cuestión de cuando lees te sientas en la situación y así es cada palabra se siente

Este espacio web se alimenta de tus comentarios... Ñam,ñam. No es necesario que rellenes el formulario ni inicies sesión puedes comentar de forma anónima. ¡Gracias!

error: Contenido protegido, propiedad de ACOSTA Ars.